CSV y JSON son las dos monedas de los datos de SEO, y casi nada habla ambos idiomas.
Las exportaciones de rastreos, los informes de posiciones y la investigación de palabras clave llegan en CSV; las APIs, los scripts y el trabajo con datos estructurados hablan JSON. Cualquiera que haga SEO técnico convierte entre ambos cada semana. Editar la conversión a mano en un editor de texto se rompe en cuanto un valor contiene una coma, y montar un script para un archivo puntual es excesivo. Un conversor correcto en una pestaña del navegador es ese punto intermedio que faltaba.
